Faschionwitz

Scroll to Info & Navigation

EL CHALECO DE PIEL SINTÉTICA

Una de las cosas que más ha marcado mi vida ha sido la tendencia a sufrir por el dolor de los animales, incluso más que por el dolor humano. Cuando era más joven me preguntaba por qué había nacido así, preocupándome por cosas que al parecer a nadie le importan. Fue entonces cuando conocí a Fernando Vallejo, uno de mis escritores favoritos: “el dolor de los animales es el mío.”

Esta decisión ética me ha llevado a modificar muchos aspectos de mi vida, pero en el modo de vestir ha sido una decisión que ha trascendido a la estética, que para mí debe estar combinada con la ética.  

Es por eso que mi posición es excesivamente virulenta en contra del maltrato de los animales por parte de la industria de la moda. En este blog nunca encontraran pieles reales, y ese es el compromiso que tengo conmigo misma pero también con mi trabajo. No puede existir una razón con sentido para argumentar en favor del sufrimiento animal. 

Este chaleco de piel sintética representa dos cosas: el adelanto de la humanidad por dejar de lado la atrocidad de la industria peletera y la accesibilidad que hoy en día tenemos a distintas versiones del lujo. Tal vez, este chaleco no me lo podría costear si fuera de piel real: “you can’t fake fashion, but you can fake fur” dice Lagerfeld.

Lo compré hace tres años sin descuentos, aunque tampoco fue muy costoso teniendo en cuenta que es una prenda clásica y no algo que sigue una tendencia. Lo bueno de la piel sintética es el cambio de textura que enriquece visualmente el outfit: así como el dorado y el plateado, el azul y el negro; la piel sintética en contacto con el cuero u otra textura fuerte hace un bonito llamado a ser visto, precisamente como en este look.  

El color es importantísimo a la hora de escoger la piel sintética, pero la pregunta debe ser ¿qué tan sintética quieres que sea? Así por ejemplo este trata de lucir más real que uno de animal print o de colores que no sean naturales.

Lo bueno de que sea chaleco (aunque me encantan las chaquetas, bufandas, estolas, todo en piel sintética) es que puede ser utilizado en distintos tipos de clima, dependiendo de cómo se estilice: con shorts de denim de tiro alto y unas botas, como para ir de paseo al campo; o con una maxi-falda para darle teatralidad a un look nocturno así como este que utilicé para la inauguración de una galería.

Cómo no usarlo

NUNCA, NUNCA, NUNCA utilizar más de una prenda de piel sintética por look. Realmente el peso visual y la artificialidad de este tipo de materiales hacen que se recargue y con más de una prenda el outfit parecería un disfraz. 

Una última palabra

Así no sea por decisiones éticas, el chaleco y las prendas de piel sintética son una excelente elección para ser clásico en esta época. Hay que innovar un poco en el hecho de que algunas texturas (como la piel) se han vuelto aristocráticas pero sobre todo, tradicionales; así que para darle un pequeño giro a lo convencional, hay que dejarse llevar por el encanto de la falsedad.

Valentina Calvache (@vcalvache)

EL BLAZER GRIS

image

No es opcional, es obligatorio. Es el básico de los básicos. Personalmente, no sé qué sería de mi clóset y de mí sin un blazer gris. Tengo dos de distinto material. Uno gris ratón largo en paño y otro gris brillante en una tela más fresca. Uno lo tengo por herencia y el otro lo compré hace algunos años. 

Al igual que mi anterior recomendado, no deja de ser una prenda de uso formal e informal. El color gris particularmente abre puertas a unas interesantes mezclas de colores: yo lo uso con camisas blancas, de denim, a cuadros, a rayas o de colores sólidos no tan fáciles de usar en las camisas como el borgoña, el negro o el azul.  

Se puede usar simplemente con una camisa debajo, dándole fuerza al look con el pantalón o con el bolso; con chalecos de botones o acolchonados, o combinando camisas y suéteres con algún patrón llamativo que brinde contraste, como en mi look en el Círculo de la Moda de Bogotá 2012.

Y bueno, como dice Anna De lo Russo, los accesorios son las vitaminas de todo outfit y para esta prenda toca tenerlo en cuenta en mayúscula; no olviden: bufandas, pañuelos, fulares, tirantas, sombreros y unos increíbles zapatos. Todo esto dependiendo de su estilo, su gusto y, claro, de la ocasión.

A veces la simpleza también puede ser una opción, así que el blazer acompañado de un suéter de lana cuello tortuga negro o azul oscuro y unos jeans, puede ser una alternativa para destacarse.  

Cómo no usarlo

La tela acá es primordial, es fundamental que no se vea ordinaria, que no sea algodón o parezca algodón. Tiene que estar hecho de una fibra en la que difícilmente se formen arrugas. 

Ni muy grande, ni muy pequeño: ajustado al cuerpo. Si les encantó pero aún se les ve muy amplio, visiten al sastre. También hay que detenerse a ver cómo luce cerrado, pues a veces cuando se abotona la silueta se ve cuadrada o extraña.   

Una última palabra 

En el 2008 esta prenda comenzó a tomar fuerza en colecciones masculinas como las de Burberry y Salvatore Ferragamo; para mí llegó como tendencia pero se ha quedado como un básico. Y como es básico tiene que estar hecho para que dure años si se quiere, no escatimen a la hora de comprarlo pues se verá reflejado en la tela y muchas veces en el diseño. Recuerden que comprar un básico es como comprar cinco prendas a la vez.

Sergio Córdoba Aranguren (@sergeneris)

EL CHALECO ACOLCHONADO

image

Frecuentemente me preguntan el lugar en donde compro mi ropa. No es casual que nunca responda algo concreto, solo que no hay nada más aburrido que comprarla en un mismo sitio. Hay regalos, encargos, herencias o algunas cosas que compro por mi cuenta.

Para esta ocasión, hablaré de una prenda que adquirí hace poco. Además de que personalmente considero que es linda, lo importante es que es versátil y se ha convertido en una pieza clave cuando me quiero vestir en capas. Hablo del chaleco acolchonado, un encargo que le hice a un amigo que regresó de Nueva York.

Aunque acá en Colombia es difícil conseguir una prenda especial, creo que es posible. Así mismo hay que darse el permiso de entrar a una tienda que no cuente con mucha fama o no tenga aparentemente los mejores diseños, pero si se tiene claro qué se quiere y cómo se quiere, lo peor que podría pasar sería perder cinco minutos viendo prendas que definitivamente uno nunca compraría.

No es novedad que los colores metálicos están en furor, este chaleco es azul oscuro metálico y este azul es el color de la temporada. Lo uso solo con una camisa de denim debajo o con un suéter delgado de rayas para un look náutico, o también debajo de un blazer con el chaleco cerrado; y para un look con más capas, algo como mi outfit en el lanzamiento en Warehouse: encima de un suéter delgado, una camisa blanca y debajo de un gabán camel con el toque de una corbata de gamuza.

Como acaban de leer, el chaleco tiene muchísimas formas de usarse que son visualmente interesantes. Esta prenda además de que es un as, por adaptarse a la formalidad o a la informalidad, también es una buena prenda para los que somos delgados, pues al igual que el cuero brinda contextura.

Negro definitivamente no sería un color que recomendaría para este chaleco. Aunque no se vea mal, no se ve especial. La idea acá es acudir a un color que le aporte matiz al look, por eso me parece que algunas buenas opciones podrían estar entre el azul oscuro, el gris claro y el camel. Algún color ácido no estaría mal, pero no sería tan útil cotidianamente.

Cómo no usarlo

Cuando se quiera usar un suéter debajo del chaleco, si el suetér es delgado un abrigo no quedará mal como última capa, pero si es grueso será incómodo y uno podría verse ya bastante sofocado.

Hay que asegurarse de que el chaleco tenga la talla adecuada y termine exactamente en donde comenzará el pantalón. O si no, en caso de que quiera usarse cerrado o con un blazer largo habrá problemas de proporciones y creerán que era el mismo que usábamos a los quince. 

Una última palabra

He visto muy pocas personas vestirse en capas en Colombia y esta es la prenda que recomiendo para comenzar a hacerlo y verse diferente. Es adecuado para el frío y tampoco está mal para un día caluroso. Será útil para una reunión formal, para una cita, para un picnic o simplemente para la universidad.

Sergio Córdoba Aranguren (@sergeneris)